“Yoochun, ya no soportara otra vez”—puedo oír esa voz tan conocida.
“Doctor Kim”—dije levemente, me sentía muy débil.
“Sra. Park”—se acerca a retirarme el respirador.
“Mi bebe”—le digo de inmediato… mi mano palpando mi vientre.
“Está bien”—su mano en mi frente—“el peligro ya paso”—revisando uno de los aparatos al lado de la cama—“Y dígame porque se puso asi…”
Volteo a ver la habitación… y ahí estaba sentado en uno de los sillones con esos intimidantes ojos—“nada… solo de repente me sentí mal”—
“Ya veo”—viéndome con mortificación—“Yoochun”—hablo de lo más tranquilo—“ven te daré el nombre de las nuevas vitaminas que necesitara….”—
“Sí, claro Junsu”—me dirigió una última mirada llena de odio… ODIO… como podía ser asi, el había provocado esto y aun se atrevía a verme asi…
….. En la casa…..
“Y es mejor que te quedes calmada”—desde que salimos del hospital ha sido igual sermoneándome de cómo debo de estar… de cosas para cuidar al bebe… de mi estado animo… cosas que sabía que en realidad no le importaban en lo más mínimo… que se creía que al decir un montón de palabras que seguramente el doctor le había dicho… con eso lograría que almenos dejara de verlo con desagrado… voltearle la cara cada vez que nuestras miradas se cruzaban pues no… se estaba equivocado.
Llegamos a la puerta de mi habitación sin problemas, en las escaleras se digo a no dejarme subir por mi misma cargándome.
“Déjame puedo sola”—abro yo misma la puerta de la habitación y me adentro en ella antes de que pueda decir cualquier cosa cerrando la puerta tras de mi… llegando directo a mi cama….dormir era todo la que necesitaba…
….Al día siguiente…
“Tienes que comer”—su voz resonaba desde el otro lado de la puerta.
“Déjame en paz”—grite desde la cama—“cuando tengo hambre yo misma iré por comida”—
“ABRE LA PUERTA”—su voz más enfurecida.
“VETE AL INFIERNO”—acepto que no fue una manera muy linda de decirle que no pero en realidad no estaba de humor para otra pelea eterna.
“TERMINARE POR TOMARTE LA PALABRA”—oigo como patea la puerta.
La semana paso tan rápido… ya rara vez veía a Yoochun… hasta este lindo día…
“NO ESCUCHASTE QUE TE LARGES”—sin duda Yoochun estaba enfadado sus gritos se oían por toda la casa.
“DEJAME PASAR”—es voz…mmm era…era YUNNIE… o_o—
“LARGATE DE MI CASA”—sus gritos eran más sonoros… en unos instantes llegue a la sala para encontrarme a Yoochun empujando a mi hermano fuera de la casa, aunque Yunnie tampoco se dejaba golpeándolo levemente en los brazos para que lo soltara.
“Yunho”—dije con los ojos muy abiertos…
“Jini”—se intento acercar pero Yoochun lo golpeo en la cara para detenerlo.
“Yoochun”—me dirijo a él tomándolo por los brazos..
“DILE A ESTE MALDITO QUE SE LARGE DE MI CASA”—sus ojos encendidos—“CUANDO QUIERA VERTE Y QUIERAN HACER SUS COCHINADAS BUSCA UN HOTEL NO MI CASA”—tirándome al suelo…
“OIE TU MALDITO”—Yunnie poniéndose de pie, tirando a Yoochun para golpearlo directo en la cara…
De inmediato me puse de pie para ir a detener a Yunho yo lo conocía si no lo paraba no dejaría de golpear a Yoochun…
“Yunnie ya déjalo”—sujetaba uno de sus brazos mientras que el con el otro seguía asestando golpes a Yoochun…
Yoochun logro patear su estomago asiéndolo caer y él ponerse de pie…
“NO PERMITIRE QUE NINGUN MUGROSO MALTRATE A MI HERMANA”—grito Yunho…
“hermana”—dijo Yoochun expectante…
“SI MALDITO, MI HERMANA… NO DEJARE QU…”—Yunnie cayó al ver la expresión de Yoochun… en realidad había cambiado mucho tras esas palabras…
“Yo”—volteándome a ver—“fue tu culpa al no decírmelo”—tomándome de los brazos para obligarme a verlo a la cara.
“Que… mi culpa”—le di la espalda caminando hacia mi habitación… dejándolos en la sala… Yoochun siguiéndome aunque note que Yunho seguía en la sala…
“Si me lo hubieras dicho nos hubiéramos evitado todo esto”—sus ojos llenos de furia contenida.
“TU ERES EL QUE DEBIO DE HABER CREIDO EN MI”—golpeo su pecho levemente—“YA, déjame en paz”—lo empujo corriendo hacia mi habitación, tenía que recostarme el estomago me dolía de nuevo.
“ABRE LA PUERTA”—gritaba desde afuera dando patadas a la puerta de la habitación.
“LARGATE YA NO QUIERO OIRTE”—
“TENDRAS QUE HACERLO”—un golpe más duro abre la puerta, yo al verlo corro a el lugar más cercano…
“Te detesto déjame en paz”— le grito del otro lado de la puerta el baño seria mi refugio a sus reclamaciones, me tiro al suelo tal vez a llorar… últimamente lo he hecho mucho como imaginar que mi vida se transformaría en este infiero. Siento como mi estomago se contrae –“no te culpo”- le susurro al pequeño que está ahora dentro de mi— no sé de quién es la verdadera culpa ahora… mía, tuya o del hombre que tal vez ya no este del otro lado de la puerta escuchando mis lagrimas pero aun asi no puedo odiarlo más de lo que él me ha de odiar a mí, aun lo amo con todo mi corazón aun no puedo olvidar los momentos felices cuando nos conocimos, la primera vez que me dijo que me amaba que me deseaba que quería estar a mi lado yo sabía que eso no podría ser…
“Sé que no quieres oírme, pero en realidad necesito contártelo”—le diría todo, recargo la cabeza en la puerta para comenzar con mi historia—“Yo… hace 2 años; antes de conocerte… iba a casarme, ella era muy linda, dulce, podría decirte que le amaba casi tanto como ahora te amo a ti…ella…. las lagrimas ya humedecían sus mejillas haciendo la voz entre cortada—“pero, ja siempre hay un pero para mi verdad…unas semanas antes de la boda tuvo que salir de urgencia… un viaje de negocios…el avión en el que iba tuvo problemas… cayo… no hubo ningún sobreviviente”—fuertes sollozos salían de sus labios—“Yo intente… en las noches me despertaba con la idea de que había sido un sueño… una pesadilla pero no… no lo era…”—ese dolor de nuevo en mi pecho obligándome a recostarme contra la puerta del baño… un dolor creciendo desde lo más profundo de mi corazón…
“PORQUE NO REGRESO…NO SABIA QUE LA ESPERABA…QUE ANSIABA SU REGRESO…”—su voz cortándose por unos segundos—“días después una carta llego…era del médico, resultados de unos análisis…y supe que no solo la había perdido a ella…también a mi futuro hijo”—.
“Lo siento”—se ollo desde el otro lado de la puerta.
continuara
Capitulo 10
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